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ANP > Noticias > Amenazas a la libertad de prensa 03 / 05 / 2018

Amenazas a la libertad de prensa

En muchas partes del mundo la libertad de prensa no está garantizada. El asesinato de periodistas, la intervención de medios de comunicación y las intimidaciones políticas o delictuales afectan el flujo de información precisa y fiable, el derecho a informarse y, finalmente, la democracia.

Hace 25 años se estableció el "Día Mundial de la Libertad de Prensa", que conmemoramos hoy, para promover su vigencia como un componente esencial de toda democracia, porque permite que quienes están en el poder asuman la responsabilidad de sus actos.

Pero hoy, más allá de las amenazas indicadas, existen otras, relativamente nuevas, como la permanente intoxicación informativa de noticias falsas, que emana de las redes sociales. Al ritmo actual, se estima que la mitad de todas las noticias que circulen por las redes en 2020 serán falsas.

Para establecer el daño potencial que ocasionan las noticias falsas, hay que entender que no siempre se trata de personas —de una o muchas personas— que buscan engañar o confundir a las audiencias. También existe la coordinación de innumerables cuentas automatizadas programadas para producir desestabilización en la sociedad con desinformación.

Así ocurrió en recientes elecciones, tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido y Cataluña, por citar solo los tres casos más conocidos.

Con frecuencia, resulta difícil determinar qué noticias son verdaderas y cuáles, falsas. Un estudio realizado en España indica que muchos lectores, aunque intuyen que lo que están leyendo puede ser falso, quieren creer que es verdadero, para confirmar sus propios prejuicios, que pueden ser políticos, sociales, económicos e incluso culturales. Perciben la falsedad, pero muestran cierto agrado en su difusión Hay que tener en cuenta que todas las noticias falsas contaminan la verdad, y por esa vía atentan contra la libertad de prensa En una sociedad democrática, como la nuestra, podemos discrepar en muchos temas, pero no podemos estar en desacuerdo con los hechos objetivos.

Las grandes plataformas mundiales, como Facebook y Google, están hoy conscientes del daño que han tolerado, y ya están buscando una relación distinta con los medios de comunicación. Pero ¿cómo controlar la avalancha de noticias falsas sin interferir o coartar el trabajo de los medios?

En Europa han ideado diversos controles, que finalmente no se han aplicado, porque existe el riesgo de afectar a la libertad de prensa. Y esta, como se ha dicho, es una libertad que no solo interesa a los medios y a los periodistas, sino a todas las audiencias que demandan información veraz y confiable todos los días. Y sabemos que cuando las audiencias tienen poca confianza en los medios de comunicación, la libertad de prensa se erosiona con mayor facilidad.

Por ahora, parece no haber recetas distintas a ofrecer un periodismo de calidad, honesto y riguroso, con información debidamente contrastada y sujeta a normas éticas.

RICARDO HEPP KUSCHEL

Presidente de la Asociación Nacional de la Prensa